lunes, 30 de abril de 2012
Te cuento
Te cuento que Tía sigue corriendo como un gamo para quitarte el periódico. Ya no es a ti a quién se lo quita, pero a ella se le ha quedado dentro de su desbaratado cerebelo que si no corre a cogerlo y no lo esconde en su mesa, alguien se lo quitará y tendrá que pasarse la tarde dormitando ante el runrún de la chimenea como una pobre mártir... ¡Como si no hiciera eso todos los días, con o sin periódico, con o sin ti!
Te cuento que los perros siguen reclamando su paseo a la misma hora. ¡Qué curioso es ese reloj interno que tienen! Son como el cocodrilo de Peter Pan, tic-tac, tic-tac, y les suena la alarma siempre a la misma hora, aunque no sean cocodrilos que se hayan tragado un despertador y aunque tú ya no estés.
Te cuento que la rueda trasera de mi coche se desinfla y no sé hincharla. Voy a la gasolinera, enchufo un cable que pone aire y hace “psssssss” pero más bien me parece que en lugar de hincharla, la deshincho.
Te cuento también que tenemos que renovar el Título de Familia Numerosa y por primera vez nos haremos una foto en un sito de fotos, ya no nos vale la pared blanca del cuarto de estar porque ya no tenemos fotógrafo.
Te cuento que han nacido Álvaro y Lucas. (Marcos no, te lo llevaste contigo). Después de tanta muerte y tanto dolor, son como dos ríos de vida, dos manantiales de alegría, dos calmantes del alma.
Te cuento, mi amor, que todos los días, incomprensiblemente, vuelve a amanecer.
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